martes, 6 de agosto de 2024

TEMA N°10 KARL MARX - TRABAJO, FUERZA DE TRABAJO Y PLUSVALOR

 

Karl Marx. Trabajo, Fuerza de Trabajo y Plusvalor

La paradoja de Adam Smith:

Como vimos en clases anteriores, en sus investigaciones acerca del origen de la riqueza, Adam Smith descubrió que el valor de un bien no dependía de su utilidad (valor de uso), puesto que existían bienes muy útiles incluso fundamentales para la vida (como el aire o el agua), que casi no tienen precio o son gratis (valor de cambio), y otros bienes, como los diamantes, que no tienen ninguna utilidad y, sin embargo, tienen un precio muy elevado. A partir de ello, este autor “descubrió” que el valor de cambio de un bien depende de la cantidad de trabajo “acumulado” que posea ese bien, y es lo que le permitirá ser cambiado por bienes cualitativamente diferentes, pero iguales en el hecho que son productos del trabajo humano.

El problema que surge aquí es como vincular el “valor” de un bien y su precio, puesto que no siempre son idénticos. Para ese problema, recordemos que Adam Smith llegó a la conclusión del “precio natural”, y explicó sus variaciones a partir de la ley de la oferta y la demanda. ¿Cómo se formaba ese precio natural? Para Smith, este precio surgía de la suma de los “factores productivos” que participan en la elaboración de un bien (el trabajo, la tierra y el capital). Cada uno de estos factores recibe un pago por su contribución. El trabajo recibe un salario, la tierra una renta y el capital una ganancia. El problema, como podemos observar, es que aparece una visible contradicción en esta teoría, puesto que, si es el TRABAJO la fuente de toda riqueza, ¿Por qué los “trabajadores” se llevan la parte menor y no la mayor de la riqueza producida? ¿Cuál es el TRABAJO que aporta en sí el inversor/patrón, si muchas veces no realiza ninguna actividad productiva?

Para esta cuestión, Adam Smith, nos ofrece la siguiente respuesta: la ganancia del “capitalista” no se debía a su aporte en el “trabajo” en sí, sino que era una compensación “social” a su “inversión”, siendo que esta sólo era posible por la postergación en él de un consumo en el presente. Esa compensación supone un “riesgo”, puesto que es posible que ese negocio/inversión “fracase”. Por este motivo, para Adam Smith, es que existe la ganancia. Si esta compensación/premio no existiese, según este autor, nadie tendría motivos para invertir. Nadie invierte 100 para ganar 100. La ganancia es, entonces, un premio que obtiene el capitalista por “asumir” el riesgo de invertir a costa del goce de un consumo presente.

La respuesta de Marx “trabajo” y “fuerza de trabajo”:

Karl Marx comienza su exposición haciéndose la siguiente pregunta: Si en la esfera de la circulación no puede crearse nuevo valor (puesto que no agrega “trabajo” a la mercancía), y si el intercambio siempre tiene lugar entre valores equivalentes ¿puede explicarse la ganancia capitalista con otra lógica que no sea el “premio” que recibe el capitalista por su riesgo?

Para Marx,“la transformación del dinero en capital ha de desarrollarse sobre la base de las leyes inmanentes al intercambio de mercancías, de tal modo que ese mismo intercambio sirva como punto de partida. Nuestro poseedor de dinero, tiene que poder comprar mercancías a su valor, venderlas a su valor en el mercado y, sin embargo, obtener una ganancia de este mismo proceso”, ahí está la dificultad del problema.

Para dar respuesta a este enigma, Marx demostrará que es necesario desplazar el análisis de la esfera de la circulación (mercado, leyes de oferta y demanda), a la de la producción.

Para que el valor adelantado en la circulación bajo la forma de dinero, “le vuelva” al final del proceso a su propietario inicial como dinero incrementado, o en términos de Marx Plus Valor (La fórmula sería, Dinero – Mercancía - + Dinero, que en economía se llama reproducción ampliada).

Para que esto suceda, el inversor capitalista necesita encontrar en el mercado, una mercancía cuya uso o consumo productivo (en el proceso de producción), tenga la propiedad de aumentar el valor del bien. Es decir, que el precio de esa mercancía “produzca” una cantidad de valor superior a lo que le cuesta al capitalista inversor. Y Marx encuentra que esa mercancía especial es: LA FUERZA DE TRABAJO (la fuerza productiva de los trabajadores), diferente al trabajo (el producto de la aplicación de esta fuerza productiva sobre un objeto). Ejemplo, para un carpintero la fuerza de trabajo sería su capacidad de producción que se paga por horas, y su trabajo, una mesa, una silla, un ropero, etc.

¿Cómo se establece para Marx el valor de la fuerza de trabajo, que en nuestras sociedades se percibe generalmente bajo la forma de “sueldo” (pago por una cantidad de tiempo de trabajo)?

Como para Marx, la fuerza de trabajo es “una mercancía más” que se ofrece y se compra en el mercado, su valor se establece de la misma forma que las otras mercancías.

El valor de la fuerza de trabajo, al igual que el de toda mercancía, se determina por el tiempo de trabajo necesario para la producción, y por lo tanto también para la reproducción de ese bien. Como la fuerza de trabajo supone la existencia de personas “vivas”, su producción, pues, es lo que necesita este para seguir existiendo. Para su conservación, el individuo vivo requiere cierta cantidad de medios de vida (alimentos, hogar, educación, etc.). Dicho de otra manera, el valor de la fuerza de trabajo es el valor de los medios necesarios para la reposición de esa misma fuerza. El individuo que ha trabajado hoy, y gastado su energía bajo la forma de “fuerza de trabajo”, debe poder “recuperar” esa energía para repetir mañana el mismo trabajo.

Fuerza de Trabajo, Plusvalor y Explotación:

Ahora, según Marx podemos entender de donde surge la ganancia capitalista, o ese valor extra /plus-valor). Puesto que el inversor capitalista no está obligado a contratar fuerza de trabajo, sólo contratará aquella cuyo salario sea menor al valor agregado a los bienes producidos. Por ejemplo, contratará a un carpintero siempre que su salario equivalga sólo a una parte del producto realizado. (Un carpintero cobra por jornada de 9 Hs., donde agrega 9 Hs. de valor a los bienes, pero su salario para reproducir su fuerza de trabajo es equivalente solo a 4 Hs. de trabajo). Esta acción por la cual el capitalista se apropia de una parte del trabajo del trabajador, recibe para Marx, el nombre de EXPLOTACIÓN DE LA FUERZA DE TRABAJO.

En este sentido, el secreto de la explotación y la acumulación capitalista consiste, en que los trabajadores están obligados a trabajar más tiempo del necesario para su propia reproducción, mientras otras personas se apropian de los frutos de este plus-trabajo, bajo la forma de plus-valor.

Marx denomina plusvalía absoluta a la ganancia total en números que el capitalista logra de cada obrero. Por ejemplo, le paga por 4hs cuando el agrega un valor de 10hs, la plusvalía absoluta es 6hs. Y denomina plusvalía relativa, a la proporción entre las horas que el trabajador trabaja para si mismo, y las que trabaja para producir la ganancia del inversor. En este caso la plusvalía relativa seria de 6 dividido 4, 1,5.

La acumulación originaria y la mercantilización del trabajo y la emergencia de las clases sociales:

Debe tenerse en cuenta, que la fuerza de trabajo no existió siempre bajo la forma de una mercancía que puede ser comprada y vendida en el mercado. Su transformación en mercancía fue el resultado de un proceso histórico de despojo y expropiación fundado en la violencia, que dio lugar a un nuevo sujeto histórico: los trabajadores libres. Libres en un doble sentido: libres en tanto que ya no pertenecen a otros (jurídicamente libres, es decir, no esclavos o siervos de la gleba, sin dueño), y libres en tanto despojados de todo medio de producción que les permita realizar la fuerza productiva de su trabajo de forma independiente (es decir, sólo tienen SU FUERZA DE TRABAJO). Este proceso que dio lugar al surgimiento, para Max de dos clases sociales. 1) La de los trabajadores libres y 2) La de los propietarios de los medios para poder realizar el trabajo (maquinas, herramientas y materias primas), llamados CAPITALISTAS.

Este proceso, conformó la llamada ACUMULACIÓN ORIGINARIA. División que debe reproducirse continuamente, para que el capitalismo siga funcionando.

Como señala Marx en su libro:

“El dinero y la mercancía no son capital desde un primer momento, como tampoco lo son los medios de producción y supervivencia. Estos requieren ser transformados en capital. Pero esta transformación misma sólo se puede operar bajo determinadas circunstancias coincidentes: es necesario que se enfrenten y entren en contacto dos clases muy diferentes de poseedores de mercancías; por un lado, los propietarios de dinero, de medios de producción y de subsistencia, a quienes les toca valorizar, mediante la compra de fuerza de trabajo ajena, la suma de valor de la que se han apropiado, al otro lado, trabajadores libres, vendedores de la fuerza de trabajo propia y por tanto vendedores de trabajo. Con esta polarización del mercado de mercancías están dadas las condiciones fundamentales de la producción capitalista. La existencia del capital presupone la separación entre los trabajadores, las condiciones para poder realizar su trabajo de forma independiente y, por tal, el producto de su trabajo. Una vez establecida la producción capitalista, la misma no sólo mantiene esa división, sino que la reproduce en una escala cada vez más grande. El proceso que crea a la relación de capital, pues, no puede ser otro que el proceso de separación entre el obrero y los medios para poder llevar adelante su trabajo, proceso que, por una parte, transforma en capital los medios de producción y de subsistencia, y, por otra parte, convierte a los productores directos en asalariados (empleados a sueldo). La llamada acumulación originaria no es, por lo tanto, más que el proceso histórico de separación entre el productor directo y los medios para llevar a cabo su trabajo (materias primas y herramientas y máquinas, que son de otro). Aparece como originaria porque configura la “prehistoria” del capital y de su forma social, el capitalismo”.

Conclusión:

Lo que aparentaba ser una discusión excesivamente abstracta del mundo de la economía (¿de dónde surge la ganancia capitalista?), termina, una vez resuelto el enigma, con una cuestión esencial para entender el funcionamiento de nuestra sociedad. En tanto, como decía Adam Smith, la fuente de la riqueza es el trabajo, la ganancia sólo puede explicarse como una apropiación que realiza un sector improductivo (el capital, personificado en cada caso en sus propietarios), del trabajo ajeno. Aquello que hoy asume la forma jurídica contractual como “relación de dependencia” o “monotributo”, examinado desde la crítica de la economía política, expresa así sus verdaderos términos y alcances: trabajo para otros, un trabajo cuya finalidad no es más que aumentar la acumulación del capital.

ACTIVIDADES:

1 - ¿Cuál es la paradoja que presenta la “teoría del valor trabajo” de Adam Smith? ¿Cuál es la solución que encuentra este autor?

2 - ¿Cuál es la respuesta metodológica que encuentra Karl Marx, para resolver esta paradoja?

3 - ¿Cómo se resuelve la paradoja de que, comprando los bienes a su valor, el capitalista obtiene una ganancia (plusvalor)?

3 - ¿Qué diferencia existe entre “trabajo” y “fuerza de trabajo”? ¿Cuál es el “costo” de la fuerza de trabajo?

4 – En las sociedades capitalistas ¿bajo que forma se percibe la remuneración por el uso de la fuerza de trabajo?

4 - ¿Qué es la plusvalía? ¿Cómo se consigue? ¿Cómo se vincula con el concepto de explotación?

5 - ¿Qué diferencia existe entre la plusvalía absoluta y la plusvalía relativa?

6 - ¿Cuáles son las dos situaciones necesarias para que se pueda dar la “explotación” del capital sobre le trabajo según Marx? ¿Cómo se relaciona esta cuestión con la llamada “acumulación originaria”?

7 - ¿Qué clases existen en el capitalismo para Marx y cuáles son sus características?

8 - ¿Qué relación puede establecerse entre este texto, y la ficha “el trabajo alienado”?

 

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